sábado, 5 de octubre de 2013

LINDA LABOR



Un lindo caso de un carrocero

Hace ocho años Luis Alberto García, un hondano de 40 años, llegó a Bogotá con el objetivo de mejorar su difícil situación económica. Sin embargo, a su llegada, el panorama no era muy alentador. Lo único que logró conseguir fue que le alquilaran una carreta, popularmente conocida como ‘zorra’, para trabajar recogiendo escombros, reciclando y transportando lo que se encontrara por su camino.
La fila es larga, unas 200 personas se apostan en la entrada de la Plaza de los Artesanos, en el occidente de la ciudad, esperando para ingresar. Los rayos de sol son intensos, no obstante, los rostros de los carreteros son ‘inmunes’ a estos y no les afecta estar ahí. Luis Alberto está ansioso y positivo, cree que la espera le dará una buena noticia.
“No fueron años fáciles. Tocaba trabajar con el desprecio de muchas personas. Mientras espera el turno para iniciar el proceso de sustitución de vehículos de tracción animal por carros de motor, durante la Feria de sustitución de vehículos de tracción animal, organizada por la Alcaldía Mayor de Bogotá.
A las 2:40 de la tarde Luis Alberto inicia una ruta de cinco estaciones que dispuso la Alcaldía durante esta semana, para que los 2.890 carreteros que aparecen en el censo de personas que trabajan en esta actividad se beneficien, cada uno, con 36 salarios mínimos mensuales vigentes ($21.078.000).
 “El objetivo es que haya dignificación tanto para los animales (caballos) que son empleados en estas tareas, como para las personas que tienen que trabajar en esos vehículos”, explica el alcalde Gustavo Petro durante el lanzamiento de la Feria que irá hasta el próximo 17 de enero.
Los carreteros deberán escoger si empiezan un negocio productivo o reemplazan sus anacrónicas carretas por un vehículo último modelo con el que puedan trabajar dignamente sin atentar contra la integridad animal. Al finalizar deberán entregar sus caballos.


Contra la extinción de animales
¡¡ IMPORTANTE!!
INFÓRMESE SOBRE LA EXTINCIÓN DE ANIMALES
El primer paso para luchar contra un problema es conocerlo y concienciarse sobre su importancia y sus consecuencias. Los científicos alertan desde hace años del aumento de las especies en peligro de extinción. Así lo dejan en evidencia trabajos como la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Nick Nuttall, portavoz del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), asegura que "somos testigos de una sexta extinción impulsada por los seres humanos". La pérdida de biodiversidad supone un impacto mucho mayor de lo que puede parecer a simple vista. "Las dos terceras partes del valor económico de la naturaleza son invisibles y no se tienen en cuenta", como señala Josh Bishop, coordinador del estudio "The Economics of Ecosystems and Biodiversity (TEEB)". La biodiversidad nos ofrece mucho más que bonitos animales o preciosas estampas naturales: nos da la vida. Una persona concienciada puede explicar a otros las ventajas de preservar la diversidad biológica y cómo llevarlo a cabo.


EVITAR Y DENUNCIAR ACTIVIDADES ILEGALES CON ESPECIES EN PELIGRO
El contrabando de especies (en especial en España, por donde se estima que circula el 30% de todo el mercado mundial), además de ser ilegal, pone en riesgo la supervivencia de muchos seres vivos en situación delicada. Así ocurre cuando se adquiere una especie exótica, ya sea viva o como souvenir con partes de la misma, como corales o colgantes de marfil. Si se detecta uno de estos casos, instituciones como el Seprona o el Ministerio de Industria y Comercio agradecen cualquier información. La introducción de especies foráneas puede también hacer peligrar la biodiversidad local al convertirse en invasoras.


REDUCIR NUESTRO IMPACTO EN LA NATURALEZA
Cuando se visita un espacio natural, el impacto que se genera puede poner en peligro la supervivencia de las especies del lugar. Para evitarlo se pueden seguir varios consejos sencillos, como recoger la basura generada para reciclarla de forma adecuada, reducir el uso del agua, no hacer fuego salvo en zonas habilitadas para ello y siempre con las debidas precauciones, no tocar elementos naturales como nidos, madrigueras, etc. Si se observa alguna actividad que ponga en peligro la naturaleza, como vertidos ilegales, uso de cebos con veneno, etc., se debería denunciar a las autoridades competentes.


VISITAR ESPACIOS PROTEGIDOS Y AYUDAR COMO VOLUNTARIO
Diversas ONG ecologistas e instituciones proponen una variada oferta de programas de voluntariado medioambiental y contribuyen a conservar y recuperar espacios naturales que no reciben a menudo suficientes recursos. Además de estas visitas, se puede participar en las organizaciones ecologistas y conservacionistas que velan por el cuidado de la biodiversidad y apoyar su trabajo.



CONSUMIR DE FORMA SOSTENIBLE CON LA NATURALEZA
El cuidado de la biodiversidad y de las especies amenazadas no solo se hace en la naturaleza, sino también en casa, en el trabajo, en la vida cotidiana. Una forma insostenible de consumir pone en peligro la supervivencia de todos. Por ello, conviene asumir las siete erres del consumidor ecológico: reflexionar antes de consumir algo, rechazar productos o actividades no ecológicas (como los artículos de "usar y tirar"), reducir para usar solo lo necesario, reutilizar los objetos para darles una mayor vida, reciclar para aprovechar los materiales, redistribuir los bienes para combatir los desequilibrios y reclamar actuaciones que contribuyan a mejorar el medio ambiente.


CONDUCIR CON PRECAUCIÓN
Muchos animales en peligro se encuentran rodeados de zonas urbanizadas y carreteras que cruzan sus hábitats. Estos animales no saben de códigos de circulación ni prioridades de paso de vehículos, y mueren atropellados o quedan heridos de gravedad. Un ejemplo paradigmático en España es el lince ibérico. Algunos de los escasos ejemplares de este felino han muerto por impacto de vehículos tras ser liberados por los expertos que trabajan en su recuperación. Por ello, al circular por un espacio natural, es conveniente circular más despacio y con precaución.






No hay comentarios:

Publicar un comentario